

Las oficinas compartimentadas con paredes fijas, oscuras y rígidas han quedado obsoletas. Hoy se convierten en un lastre tanto para la operativa interna como para la imagen que una empresa proyecta.
Por ello, rehabilitar oficinas no solo renueva la estética, sino que transforma la dinámica de trabajo. Es una apuesta por la funcionalidad que impacta directamente en la productividad y en la colaboración del equipo.
Intervenir en un espacio de trabajo existente requiere sensibilidad. No se trata de derribar lo construido, sino de reinterpretar el nuevo espacio.
Para iniciar una renovación espacial, los responsables del proyecto deben analizar primero la sustitución de los paramentos antiguos. La tendencia es optar por sistemas de cerramientos flexibles e innovadores, como las mamparas divisorias de vidrio.
En la actualidad, la reforma integral trasciende la decoración. Se convierte en una reestructuración del espacio habitable. Arquitectos e interioristas saben que el objetivo al rehabilitar oficinas es maximizar la luz natural y fomentar la comunicación. Todo ello, sin sacrificar la privacidad acústica necesaria para la concentración.
Aquí es donde los sistemas de compartimentación ligera juegan un rol protagonista. Transforman recintos estáticos en ecosistemas dinámicos. En OFIMAM contamos con todo lo necesario para equipar cualquier reforma con nuestras particiones, suelos técnicos, techos registrables y mobiliario.

El eje central de una reforma exitosa suele residir en la eliminación de la tabiquería tradicional. Esto da paso a soluciones más versátiles.
La instalación de mamparas de vidrio para sustituir paredes opacas representa una partida clave en estos proyectos. Destacan por la sensación de apertura y amplitud que generan.
Imaginemos una planta antigua, fragmentada por pasillos estrechos y despachos cerrados. Al intervenir con vidrio, logramos una continuidad visual inmediata. Las aplicaciones son múltiples:
Otro recurso muy demandado es el uso de mamparas mixtas. Estas permiten jugar con la opacidad en la zona inferior para ocultar cableado o mobiliario. A su vez, mantienen la transparencia en la zona superior para garantizar la luminosidad.
También se pueden utilizar láminas de vinilo. Además de decorar, difuminan la visión y aportan privacidad. Muchas empresas aprovechan para plasmar su marca mediante vinilo o serigrafía.
Asimismo, la integración de puertas de suelo a techo aporta una fluidez de paso excepcional. Pueden ser correderas para ahorrar espacio o batientes con cierres amortiguados. Todo esto bajo una normativa estricta, utilizando vidrios de seguridad (templados y laminados) resistentes al impacto.

Las soluciones que ofrecemos en OFIMAM no son productos estancos. Son sistemas de partición modular desmontables donde la personalización es clave.
Combinamos la nobleza del vidrio (laminar o templado) con la perfilería de aluminio o acero. Estos perfiles pueden anodizarse o lacarse en cualquier color de la carta RAL para integrarse con la identidad corporativa.
Nuestras opciones para rehabilitar oficinas incluyen:
Además, una reforma integral debe abordar el espacio en tres dimensiones. No basta con las divisiones verticales. La actualización de las instalaciones suele requerir suelo técnico. Es imprescindible para canalizar la red de datos y electricidad de forma oculta y accesible, eliminando el ruido visual de los cables.

De igual forma, los muros que no se derriban necesitan un lavado de cara. Aquí entran en juego los forros de pared. Estos revestimientos (melamina, maderas nobles o lacados) ocultan imperfecciones y mejoran notablemente la absorción acústica y el aislamiento térmico.
La combinación de una mampara de vidrio extraclaro con un forro de pared en madera de roble, por ejemplo, crea un contraste que eleva la categoría del espacio inmediatamente.
Rehabilitar oficinas obsoletas es invertir en el activo más importante de una empresa: su capital humano. Un entorno optimizado mediante cerramientos transparentes y materiales de calidad mejora el bienestar, reduce el estrés y fomenta la colaboración.
En OFIMAM entendemos que cada reforma es un traje a medida. Buscamos siempre un espacio funcional, seguro y estéticamente impecable que hable el lenguaje de la arquitectura moderna.