
Optimizar la división de espacios hoy en día es más que necesario. Actualmente, las empresas y los locales comerciales evolucionan a una velocidad vertiginosa. Por ello, sus instalaciones deben ser capaces de seguir ese ritmo sin quedarse obsoletas.
En la arquitectura de interiores contemporánea, la rigidez es el enemigo de la eficiencia. Es aquí donde cobran protagonismo los tabiques móviles.
Esta solución no es solo un elemento constructivo. Se trata de una herramienta de gestión espacial que transforma la estática de un plano en una «arquitectura líquida». De este modo, el entorno es capaz de adaptarse en minutos a las necesidades cambiantes del usuario. Este hecho, además de permitir la fluidez del espacio, maximiza la rentabilidad de cada metro cuadrado disponible.
La principal virtud del tabique móvil es su capacidad para otorgar polivalencia a un mismo entorno. Su integración permite que el espacio «respire» y se modifique según la agenda del día. Así, ofrece soluciones eficaces tanto para la privacidad acústica como para la apertura visual.
Algunos de los lugares que más se benefician de las ventajas que ofrecen estos sistemas son:
La elección de un sistema de tabiques móviles implica equilibrar el rendimiento técnico (especialmente acústico) con el acabado decorativo. Afortunadamente, la tecnología actual nos permite ofrecer muros que, una vez cerrados, son indistinguibles de una pared fija de alta gama.

El corazón de estos sistemas suele ser una estructura de aluminio y acero. Esta se rellena de lanas minerales de alta densidad y láminas bituminosas. Dicha composición es crucial para alcanzar índices de atenuación acústica que pueden superar los 50 dB.
El sellado se logra mediante zócalos telescópicos (guillotinas) superiores e inferiores. Estos se accionan, manual o automáticamente, para presionar contra el suelo y el carril, garantizando así la estanqueidad sonora.
Las opciones de diseño son prácticamente infinitas. Existen desde melaminas de alta resistencia para entornos de mucho tráfico, hasta chapas de madera natural barnizada para salas de juntas exclusivas.
También es posible aplicar laminados HPL, lacados en cualquier color de la carta RAL, o incluso revestimientos textiles. Además, se pueden incorporar pizarras magnéticas para aumentar la funcionalidad del muro en entornos educativos.
Los tabiques móviles de vidrio (con mono o doble acristalamiento) son una tendencia absoluta, ya que aportan elegancia y luz natural. Pueden incorporar persianas interiores motorizadas o vinilos al ácido para gestionar la privacidad visual sin perder la ligereza del cristal.
Un detalle fundamental es que la mayoría de estos sistemas son «colgados». Se desplazan por una guía instalada en el falso techo. Esto elimina la necesidad de carriles en el suelo, lo que evita tropiezos y mantiene la continuidad del pavimento, un detalle clave para la limpieza visual del proyecto.

La instalación de tabiques móviles es una inversión estratégica en la funcionalidad del inmueble. Para los profesionales de la arquitectura y el interiorismo, significa entregar un proyecto vivo. El espacio no quedará obsoleto ante el primer cambio organizativo del cliente.
En OFIMAM, sabemos que la técnica debe estar al servicio del diseño. Por eso, asesoramos en la elección del sistema de aparcamiento, el nivel de aislamiento acústico necesario y los acabados superficiales. Nuestro objetivo es que el tabique se integre perfectamente en el interiorismo global.
Nuestro sistema de partición Line Móvil cumple con todos los requisitos para crear entornos dinámicos. Consigue un lugar donde el espacio nunca sea un límite, sino un aliado versátil capaz de transformarse con un simple gesto.